17 junio 2005

Ausencias






¿Adivina
quien incendió los viejos vestidos
que abandonaste en tu pequeña patria?.
Todavía la luz te busca
y su rastro transparente
se congela y no despierta
el vacío que dejaste.
Mi voz,
a veces moribunda
se confunde con el viento en esa esquina
y levanta algunas hojas secas
de su túmulo impaciente.
De vez en cuando, se desliza de la noche
el vaivén de tus caderas
y me encumbra como el mástil
donde flamea limpia mi bandera.
Soy;
parte de tu exilio
y de tu historia,
aquél que no quiso estar
sino de lejos,
diseminado y perdido,
disperso.
Así, vago y ando,
acumulando el polvo
de tu ausencia y de tu olvido
en mis zapatos.
Invoco
a la lluvia tu perfume
y al mar
tu aliento fresco,
al fuego;
tus vestidos de cenizas,
la brasa, el ardor,
el carbón del alma
y a nuestra patria

tu partida.

17 de junio de 2005

15 junio 2005

Rendiciones





Me rendiré al pié de tu figura,

me rendiré ante tu estatura de montaña

y coronada de nubes

sentirás el sabor de mi arrepentimiento,

sabor de sal y bravura

ajeno de cobardías y derrotas.

Me rendiré con los ojos sinceros

empapados de tu estandarte de sol

y de llovizna.

Me rendiré día tras día

como el calendario

a la crueldad de las semanas,

como la semilla ante la tiranía de la lluvia

o las raíces ante la divinidad del agua

y en un ímpetu de fuerza

seré casi el alimento

que sustenta el portal de tus orgullos

y allí,

en un vaho de humildad

entrará mi alma

para conocer todos tus secretos.

13 junio 2005

Responso





en mí has muerto,

te ha matado la distancia,

la lejanía y tu silencio.

Magnética mujer de transparencias,

cayó una cortina de tinieblas

hundida por tus manos.

A quién perteneces ahora cuando duermes?

Aquí las flores no florecen

y sólo escarbo en mí

para llorar y liberarte.

11 junio 2005

Voy y vuelvo

En este viaje de ausencias
de sequías
de silencio
voy y vuelvo como una ola
que deja su rastro en la orilla
y llora su solitario océano de espuma.

11 de junio 2005