05 diciembre 2009

Viaje definitivo.




Hoy
mi poesía es amarga
y hay un dolor oculto, que aplasta mi sonrisa.
Hay
una tierra estéril,
un barco encallado,
un mar lejano.
un latigazo.
Hay
un horizonte sin reflejos.
y un féretro esperando.

¿Quién pidió a las flores para iluminar el oscuro camino de los muertos?
¿Y quién dijo que podían impregnarme de su dulce perfume opaco?
¿Qué abecedario miserable usa la muerte para tocar sus escogidos y hacerlos invisibles?
¿Y ahora?
¿Quién consolará el llanto infantil de la ausencia?
Si no habrá el brazo fuerte de padre en el abrazo,
ni la sutil caricia matutina.
¡Qué frágil equilibrio!
¡Qué injusto albedrío!

Hoy, un rastro de viudas araña el cielo
y el mar, deja su panfleto de ira escrito de espuma
para despedir al marinero que no vuelve
en la angosta orilla de mi Patria.

______________________________________
En memoria de Mauro Cisternas,
fallecido el 25/11/2009
...y nos veremos pronto primo.

27 noviembre 2009

Noviembre 26

No he escrito nada
ni nada ha llegado a mi mente
hasta ver por la ventana
un pájaro amarillo
mojandose en la lluvia espesa de verano.
Será que la lluvia es azul en estos días?
y crea pájaros de aguacero?,
silenciosos centinelas emplumados
que uliminan estas tardes oscuras
y dan entre el repicar de lluvia
en el tejado
algunas notas agudas...
...que distraen mi mente y mi oído...
El paisaje parece respirar
en estos días lluviosos
y yo parezco que respiro mejor...
...y en paz

15 agosto 2009

Santiago del regreso



Santiago del Regreso
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La última vez que te vi
estabas tendido y oscuro
con tus innúmeros ojos amarillos
falsificando estrellas.
Me pareció que tus cumbres
eran inmensos senos
que perforaban el cielo
y lo hacían llover sobre tu cuerpo.
En el frío
tu aliento y mi aliento
se unieron en un abrazo de nube minúscula
que tímidamente se enmarañaba en mi pelo
y me coronaba con tu reinado de nostalgia.
Tu perfume
impregnado en el viento
como un cuchillo acarició mi cara
y fue tu beso
de humo, polvo y astillazo
la bienvenida
al viajero que no esperabas.
Sólo tú y tus luces amarillas,
sólo tú y tu frío insoportable.
Esa noche,
mis párpados cargaban el peso del mundo
y yo cargaba
la dura raíz de cicatrices subterraneas
con esa extraña angustia
que se carga la soledad en el exilio.
Me recibieron violines silenciosos
en el teatro de las calles vacías
que se rendían a tu densa sinfonía de letargo
y a tu follaje de concreto y de metales.
En el cielo
alguien arrastró cadenas
hasta deshacer el último eslabón
que se rompío
con el estruendo de un relámpago,
como esos antiguos cañonazos
que destruyeron la libertad de tus palomas
y tu arquitectura de patria.
El silencio reinaba en la Avenida
y en la Plaza de Armas
el llanto de muchas voces
susurraban en la brisa fría
dejando el rocío
como una huella
de tu paso interminable.
Cuando me fui
no habían banderas
flamenado en lo alto de tus mástiles
sino pañuelos blancos
que hoy traigo en mi equipaje.

08 julio 2009

Casi Gladys



Casi Gladys
__________


Vestido de vientre
me lanzaste a la luz.
Mujer de rostro sereno,
imperturbable como un pálido cielo solitario.
Marcas en tus ojos
y en tus labios
que el tiempo irremediable
dejó anidando.
Y tu pelo
que lentamente se tiñó de blanco
fue testigo mudo de mis torpes pasos.
Las horas de gritos
mis fugas sin zapatos
desgastaron tu voz
esculpieron tu cansancio.
Tu subterránea soledad,
tu luto,
tu manto.
Tus recuerdos de mar,
tus raíces de llovizna.
El ajuar en la ventana,
tus canciones,
tu calma.
El tiempo me hizo arruga en tu piel
y artritis en tus manos.
Me hizo un cuchillo, pólvora,
un insecto opaco.
Motivo de tus lágrimas
y noches desveladas.
Lentamente robé tu juventud
y la puse en tu espalda.
Hoy no tengo una flor
que cubra la distancia,
ni caminos de regreso
para volver a tu alma
o a tu lejana patria.
Sólo tengo
un beso, mi cariño,
tu recuerdo
y éste,
tu poema errante.

Tu ausencia en el desayuno




Tu ausencia en el desayuno
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Si te digo que navego
todos los días
en el vapor de la tetera,
que imagino tormentas
cuando derramo el agua
y la enturbio con el café.
Que al revolver,
genero remolinos misteriosos
y despiadados.
Siempre olvido
el azúcar!
Tú nunca olvidabas
nada en la mesa
y yo,
continúo sin olvidarte.

04 julio 2009

De noche




Resaca furtiva

de vicios innombrables,

se descuelgan caricias

de noches prohibidas.


Una luz encendida

en el centro del vientre

da la bienvenida

a un cuerpo silente.


Intercambiaron salivas

dementes.


Él,

murió tres veces

y ella,

fingió como siempre.

23 junio 2009

Cuando los trenes se conviertan en mariposas




En invierno los sonidos nocturnos parecen más importantes.
Es como si los trenes despertaran con frío y rugieran su furia metálica a la noche, ellos repiten su propio eco de vagones vacíos, de abandono, de olvido. Su eco es como de lanchas, si, como en el puerto susurran las lanchas y lanchones que van a alta mar y tocan sus sirenas graves para despedir sus amores que aún están dormidos, pero aquí no es el puerto y sólo hay trenes que desvelan las tinieblas. Trenes y perros, que conversan como tambores y violines. No hay grillos ni sapos, sólo trenes y perros que se quejan del frío, rugen y ladran de noche.
Por qué de noche?.
Quizás para que los oigan mis oídos.
Son muchos trenes como cuncunas en las flores, cuncunas grises y amarillas, cuncunas oxidadas, cuncunas sin matices. Tal vez una de estas noches se conviertan en mariposas o en polillas, y dejen de rugir su furia, pero quedarán los perros, ladrando a mi desvelo, llenando mi invierno de violines.

09 junio 2009

Junio nueve



El aire me trajo tu nombre en esta noche
y el dulceamargo de tus palabras
Vi dibujar las letras una a una
para decir que no me amas.
Fuiste sincera,
pero me has rasgado el alma.

04 junio 2009

Esperanza


Esperanza
___________


Ella
vive en la distancia,
pero enredado en su pelo
está la cercanía.

Es,
como una ola
que vuelve con su carga de humedad
y su feminidad salina
una y otra vez,
una y otra vez,
pero nunca es la misma.

Es
como una bandera
que me recuerda donde está la patria,
como un cañonazo nocturno,
que hace volar las aves en la orilla.

Ella
es como un círculo abierto
y sus extremos apuntan secretamente hacia mí
en sus itinerantes deseos de hembra
y en la migración estacional de su vientre.

11 marzo 2009

Antisoneto


Quien decidió levantar
tantas cruces en tus cerros?
y extender tanta sal en tus orillas?
Tal vez fue sólo el ritmo de la vida
o la muerte con su rabia y descontento.


Dónde queda el límite de tus montañas
y el final de tus cansados horizontes?.
Quizás si no existiera la distancia
seríamos en la luz, el amor de la mañana.

Yo deserté de la ruta que eligieron mis ancestros
y anduve por senderos de naufragios
con mi pasaporte de extranjero y legionario
llegué hasta donde se cansaron mis zapatos.

Áridos mis ojos del paisaje
se desnudan de su carga de nostalgias
y en silencio rezo arrodillado
por lo que aún queda de mi viaje.

30 septiembre 2008

Para ser recordado





Para ser recordado
__________________

Soy pie, paso, un zapato gastado
soy ataúd, sepultura, un epitafio.
Soy
una botella en añejo
un cáliz,
un racimo de años.

21 septiembre 2008

Uvas




Quiero el sabor de tus ojos exprimidos.
El color de tu sangre inundando mi copa.
El racimo de tu cuerpo muerto
para velar tu sacrificio en mi mesa.

La circular textura de tu alma negra
se mezcla con el roble viejo de mi tierra
que paciente te regala vida en la espera
y eres hijo de su fecundo vientre de madera.

La dulzura de la tierra brota en ti
gota a gota en la botella
y el aroma de la sequedad del valle

que el viento impregnó en tus venas
me regala el sol maduro
cuando en mi boca, beso a beso te entregas.

18 septiembre 2008

Carta del ausente



En esta noche,
donde el silencio cubrió los grillos y su fanfarrea,
cubrió la vibración de las guitarras
y el agitado zapatear de la Patria en la distancia.
Esta noche,
la nostalgia me dejó su sabor amargo
impregnado en la garganta
y aunque intente recordar
tu semblante embanderado
flameando orgulloso al viento
que arrastra el Pacífico hasta esa estrella solitaria
no consigo sentir en mi pecho la emoción
de la tonada honda que canta el vino y la empanada.
Allá,
allá donde nacieron mis recuerdos
y donde aún están mis raíces desprendidas
resuena en esta noche la alegría compartida
el regocijo de amigos y enemigos
unidos en una ronda de pañuelos agitados.

que tú no dormirás en esta noche
porque la mesa está servida
y hay guirnaldas con serpentinas,
afuera un perro que llora
y un brasero encendido en la cocina.
Talvez la lluvia o la llovizna
con su multitud de agujas divididas
te den ese brillo de la salinidad marina
para iluminar mi intima vigília.
Te imagino en esta noche
entre pétreos paisajes inmóviles
de esas costas adormecidas
de cara al viento,
sin destino.
Talvez no duerma
sin antes recordarte hasta ver morir la madrugada.

09 septiembre 2008

Las estrellas


Las estrellas:

Están derrotadas,
cabizbajas, marchando al horizonte
sin la fuerza del ocaso
ni la esperanza de una noche despejada
en la silenciosa estación de la tarde.
Están como heridas,
como sangrando polillas
y postes por las calles
en su desfile extravagante
libertando su perfume de brillante travesía,
sembrando sombras de metales
y fosforescentes lentejuelas que circulan
la inmadura luz en cada esquina
como filamentos fragantes.
Están somnolientas,
bostezando tu nombre en mi ventana
como un pálido volcán de lentitud y muerte,
que inundan la habitación
de recuerdos que desgarran.
Están distraídas
revoloteando sobre mis pupilas
con la esperanza de anidar
con amor sobre la cama
y absorber un poco del dolor
que derramo por tu falta.

06 septiembre 2008

Mujer Volantín






Señora,
que áspera palabra se despliega y sube,
que temporal subterráneo se eleva
desde las letras con tu nombre hilvanado,
preso a tu extenso litoral de mujer.

Esta noche
la luz quiso iluminarte,
quiso erguir sus rayos y apuntarte,
quiso que fueras en el centro
la circular exactitud del brillo
como una corona partida
por un puñal de poesía.

Señora,
has arrancado del viento el viaje
y de las pisadas las raíces,
has pulido las piedras en tu espera
y esparcido tu perfume como imperio matutino.

La canción de tu alma
se derrama silenciosamente
con su voz de historia
y vuelves a parir tus hijos,
a llorar;
la soledad y sus cuchillos,
la distancia y sus caminos,
la cuna y su manto de ternura.

Vuelves
a encumbrarte en septiembre,
así,
delicada y suave
como el otoño,
como la fuerza que te viste y cubre,
como tu corazón errante de madera y vegetal.

Señora
que áspera palabra repito en esta noche,
que temporal de pieles en tu nombre,
que fuerza de ríos en tu sangre
y que huracán en cada letra de tu boca
cuando me llamas
a vivir en tus alturas.

05 septiembre 2008

El Beso






... y el beso
fue como el estruendo de un relámpago
cuando los cielos protestan de las nubes,
como una campanada de domingo,
como un llanto de espumas
en playas de gaviotas asustadas.
El beso fue una escalera,
un martillazo,
un océano,
un caballo desbocado,
una herradura en la desgracia,
un cuarto pétalo sonriente
de un trébol desterrado de la suerte.
Fue
un profundo abismo de armonía,
un cementerio con viudas cantando
y vestidas de rojo.
El beso fue la estación
donde se marchaba la distancia
y arribaba la alegría.
El beso fue...
... la vida.

26 agosto 2008

Hello



No hay una palabra exacta
como para pronunciar en este momento,
ni un verso solitario
que pueda desprenderse de mi corazón
y que llegue a tu corazón
en forma intacta.

No hay tiempo para recuperar
el que aún no hemos pasado juntos,
ni distancia que recorrer tomados de la mano
en nuestro pasado silencioso e invisible.

Los años pasan,
los días pasan,
la vida,
no debe pasar tan fácilmente como las hojas del calendario
que se desnuda ilusamente en la pared de enfrente
y que sin darnos cuenta,
nos envejece.

Los años
dejan viejos mis ojos y mis manos
y a mis zapatos les da ese color de pereza y cobardía
que se refleja en mis canas,
pero a ti,
te hacen más bella,
más sabia y más mujer.

Hoy
los años llegan nuevamente con su luz
iluminando tus ojos...
...y mis ojos,
regalándome un instante que sube del fondo de tus recuerdos y los míos
...como la primera vez...
y trae consigo el sabor de un beso apasionado.

18 agosto 2008

Los invisibles hombres de sal




Duros,
transparentes,
deshabitados de miedo,
así van
abriendo las aguas,
sembrando el mar de poesía
al recoger sus redes de esperanza.
Sus ojos recorren los signos,
que a veces hay en las orillas
donde descansa su pasado
a los pies de alguna cruz sin nombre.
Constelaciones nacen de sus sueños nocturnos
cuando sujetan su vida e su sustento
en una lienza negra
o en un anzuelo de escarcha y valentía
que se dobla ante el azote
de la brutal intemperie marina.
La rosa de los vientos los abraza
y los encumbra en altamar
mientras atan sus almas a un pedazo de madera vieja
para dirigir su proa al horizonte
(que no es más que un silbido profundo
que llama con su cólera a la juventud
que arrancará de sus manos)
Algunos hombres no vuelven,
y se convierten en sal;
cuando sus viudas lloran
su ausencia de naufragio
y emiten ese agudo grito de piel
contra el destino.
Arden velas en sus mesas
como un faro que no existe
y que se va con la marea.
Transparentes, duros
habitados de humildad
sus manos no descansan
y
reman,
reman,
reman.
Sus mujeres continuarán amasando el pan
y lavando ropa,
con su vista perdida,
para adornar el paisaje
de banderas silenciosas
e invisibles faros de harina.

22 junio 2007

Cielo Tronador




Ahí estás,
caballero del ocaso,
preñado de pobreza en las entrañas de tus cerros.

Ahí van,
bicicletas y triciclos
con pan y mermelada en los bolsillos.

Tu sombra aquieta las aguas en la orilla
para lavar tu soledad,
tus tristezas de cruces
que se quiebran como el mástil poderoso de la tarde
sobre las viudas de sal y de horizonte.

Los pies que besan tus calles
se enredan en caminos de cristales
y se hunden en el humo que te abriga
como un siniestro manto azul.

Tus ventanas,
son ojos amarillos
que se abren de mañana a la brisa
para respirar tus perfumes marinos
y hacer cortinas del paisaje.

Allí,
donde las horas parecen pasar bajo la escoba del otoño
y se convierten en migajas
sobre los bancos de la plaza,
en la lentitud de sus palomas
y la senil paciencia de sus habitantes seculares,
que vigilan tus pasos invisibles
hacia el futuro que no retrocede
para alcanzarte.

Ahí estás;
como somnoliento,
dormido en la cuna del Pacífico,
en el verso del marino que no vuelve,
en la red del pescador que no descansa,
en la estudiantil pereza matutina,
en el amor que se oculta en tus escalas.

Ahí ,
bajo tu nombre de cielo y tempestad. Talcahuano.